Bienestar y equilibrio espiritual en la Cultura Yanakuna Mitmak

 

Oralitor Wiñay Mallki, Quechua Yanakuna en Parque Arqueológico de San Agustín.

Por: Fernanda Sánchez Jaramillo. Foto: Cortesía de Wiñay Mallki.

Wiñay Mallki, que significa la raíz o el árbol que permanece en el tiempo, es oralitor y amawta. Este cantor y poeta. Es miembro de la Nación Yanakuna Mitmak, en cuya cultura la palabra es parte fundamental del equilibrio espiritual en relación con la Pachamama.

Él participa en los cantos ceremoniales, como cantos de equilibrio, en ceremonias con hoja de coca, ayahuasca y tabaco. Acompaña estos rituales para cantar en su lengua y transmitir la sabiduría de sus más antiguos abuelos.

En la Nación Yanakuna Mitmak la medicina, como se conoce en occidente, no existe; ellos en cambio se refieren al bienestar y el equilibrio espiritual. La salud significa armonía, la relación entre la mente, el cuerpo y el espíritu.

Entre tanto, la salud comunitaria es la armonía que existe al interior del colectivo; es decir, que los niños, sus mamás, sus padres, los ancianos sabedores estén bien y, además, está relacionada con la sanidad de la madre tierra, la Pachamama.

La salud mental tampoco es conocida como en occidente. Esta comunidad habla de bienestar, que es estar bien con la comunidad, la naturaleza y los elementos generadores de vida.

En su cultura existe la desarmonización del ser humano en relación con los otros hermanos que habitan el territorio. Hay desarmonizaciones de tipo espiritual, por situaciones extrañas, y mental, ambas deben ser equilibradas.

Wiñay Mallki explica que ellos han tomado elementos de la medicina occidental. En situaciones de salud complejas requieren cirugías lo cual obliga a su gente a ir al hospital, mientras que la medicina occidental ha tomado de ellos la partería y la curación en situaciones no contempladas en sus saberes.

Por ejemplo, elementos de carácter espiritual que entran las personas, relacionados más con las energías positivas y negativas los cuales  exigen armonización y equilibrio.

La Nación Yanakuna Mitmak dispone de lugares especiales para armonizar. A estos lugares los denominan Yachay Wassi, casas del saber, pero también algunos sabedores van a las casas o a las familias, dependiendo de lo que deban trabajar.

“Especialmente, nosotros consideramos las montañas, las lagunas y los ríos como seres vivos, elementos para curar”, Wiñay Mallki.

En estos lugares, un taita, un sabedor o un curaca ayuda a mantener el equilibrio ya que conoce las diferentes plantas y preserva la armonía en la comunidad.

En su cultura, mujeres y hombres deben ayudar en la armonización, el equilibrio, universal e individual. Existen sabedores y sabedoras, mambeadores y mabeadoras de la hoja de coca.

Entre las mujeres hay parteras y grandes sabedoras de las plantas medicinales. En su mundo siempre se habla de que es necesario trabajar en dualidad hombre-mujer-mujer-hombre para lograr el equilibrio.

Para armonizar y curar recurren a las plantas pero también a la palabra, a la poesía, considerada parte de la medicina a través de los cantos ceremoniales.

Los cantos ceremoniales son la especialidad de Wiñay Mallki. Cantos ceremoniales para armonizar la relación entre el ser humano y la naturaleza, con la madre tierra.

Hay variedad de cantos y de plantas. Están la hoja de coca, el tabaco, el ayahuasca y otras plantas tales como el kokindo y el espindo consideradas  importantes para equilibrar, según la enseñanzas de los más antiguos abuelos.

Utilizan también otros elementos de la tierra como las piedras. Ellos llaman a este tipo de elementos, de búsqueda de armonización, Samay. Cuando se entrega uno de estos es para que la persona recuerde el Samay.

“El Samay es la fuerza curativa que se da en la relación entre el espíritu, el cuerpo y la naturaleza”, explica Wiñay Mallki.

 

 

 

El tabaco y su impacto en el medio ambiente

Un reciente estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció la relación entre la cadena de producción del cigarrillo, desde el cultivo del tabaco, con el medio ambiente.

La investigación determinó el impacto de la transmisión de agro-químicos a los animales, el medio ambiente y los campesinos contratados -a un bajo salario- para cultivar el tabaco.

Según la OMS las compañías tabacaleras admitieron que la manufactura del tabaco es la fase de la producción del cigarrillo que más daño le ocasiona al medio ambiente.

El informe sostiene que al no incluir el impacto ambiental por el cual las compañías tabacaleras deberían pagar, los gobiernos están subsidiando, sin intención, la producción de tabaco.

La OMS advierte que la limitada y oscura naturaleza de la información auto-reportada por parte de las compañías tabacaleras es una barrera para establecer el verdadero impacto del tabaco en el medio ambiente. Esto con el agravante de que las empresas son conocidas por trasladar su producción de un país a otro para evitar las consecuencias de sus actividades, incluido el daño ambiental.

Algunos de los costos ambientales descritos en este interesante informe son: la cantidad de agua usada en la cadena de producción del cigarrillo, los químicos utilizados en la preparación de la hoja de tabaco, los metales presentes en la fabricación del cigarrillo, los aditivos químicos utilizados y la energía necesitada para mover los barcos, aviones y demás medios a través de los cuales se transportan y distribuyen los cigarrillos, entre otros.

El informe en inglés: OMStabacoymediomambiente