HidroItuango: lo ideal es monitorear cómo se está afrontando esto

Ivonne Zabala, Médicos Sin Fronteras.

Entrevista a Ivonne Zabala Paternina, Referente de salud mental de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Colombia, quien hace parte de ese equipo desde hace 8 años acerca de la salud mental y la emergencia en comunidades vecinas a  HidroItuango.

FSJ: ¿Cómo analiza MSF la situación de las personas de HidroItuango?

IZ: El equipo de emergencia y el departamento médico de MSF están haciendo seguimiento de las alertas.

FSJ: ¿En qué consisten los seguimientos?

IZ: Hacemos seguimiento a las alertas relacionadas con conflicto u otras situaciones de violencia, a epidemias o brotes y a desastres naturales, estas situaciones son a las que MSF normalmente responde.

FSJ: ¿Han estado en la zona?

IZ: No porque hay evacuaciones a las que la institucionalidad está respondiendo. Se están siguiendo el tema desde la institucionalidad, clúster de protección y salud. La idea no es reemplazar la institucionalidad, MSF responde donde no hay respuesta, donde hay vacío.

FSJ: ¿Por qué es importante la salud mental en HidroItuango?

IZ: Porque las personas necesitan comprender las reacciones sintomáticas que genera una emergencia, lo que implica abandonar sus hogares, pueblo. Es importante explicar que las reacciones que tienen en términos de salud mental son normales ante situaciones anormales, ya que no es normal que haya este tipo de eventos que acaban con poblaciones y caseríos.

FSJ: ¿Qué protocolos se deben aplicar? ¿Qué recursos se necesitan para atender a las personas en albergues?

IZ: Se podría aplicar el protocolo de primeros auxilios psicológicos. En los albergues se necesitan psicólogos, legistas, promotores de salud y sobre todo trabajo interdisciplinario, bien coordinado.

FSJ: ¿Qué cuidados deben tener los líderes y activistas que apoyan a sus conciudadanos?

IZ: Trabajar los factores de riesgo, aplicar el auto-cuidado, medir los niveles de vulnerabilidad, e intentar disminuir esto.

FSJ: Con escasos recursos y un albergue no muy seguro ¿Cómo responder a las afectaciones a la salud mental?

IZ: No se hacen intervenciones de salud mental cuando las necesidades básicas no están cubiertas; por ello, es fundamental garantizar un mínimo de condiciones dignas, de otro modo se estaría haciendo una acción con daño.

FSJ: ¿Cuáles son las afectaciones emocionales y/o mentales, individuales y colectivas, más comunes entre los sobrevivientes de este tipo de situaciones?

IZ: Estrés agudo, trastornos de adaptación, dificultades de convivencia en los albergues y ansiedad.

FSJ: ¿Cuáles son los recursos de afrontamiento que poseen quienes sobreviven una tragedia como esta? ¿Se pueden construir de manera colectiva en medio de la emergencia?

IZ: En una tragedia de tipo ambiental aparecen la solidaridad, recursos espirituales, las explicaciones de lo ocurrido son, en su mayoría, de tipo místico, lo que permite dar un sentido menos dañino para la confianza básica.

FSJ: ¿Hay mayor impacto en adultos mayores, niños y mujeres o afecta por igual esta tragedia?

IZ: El impacto se mide, de acuerdo a los recursos tanto externos como internos que se tenga, si hay unidad dentro de la familia y/o la comunidad es más llevadero.

FSJ: ¿Se requerirá de atención después de que pase la emergencia?

IZ: Sí. Lo ideal es monitorear cómo está el proceso de afrontamiento, ya que después de la emergencia, en muchos casos es necesario reconstruir los hogares, recuperar artículos materiales, regresar a la rutina, entre otros.

FSJ: Finalmente ¿Qué recomienda a las comunidades y sus líderes? ¿Primeros auxilios psicológicos, estrategias de contención?

IZ: Los primeros auxilios psicológicos son muy importantes, la organización, atender las instrucciones de evacuación, evitar difundir información no confirmada o fomentar rumores.

 

 

 

 

 

Una mirada no punitivista y alternativa a las adicciones

Por: Fernanda Sánchez Jaramillo

 

Una mirada alternativa de la dependencia a las drogas es una propuesta que existe paralela a un enfoque castigador y criminalizador sobre este problema.

En torno a la persona con adicciones se ha construido un estereotipo, difícil de derrumbar, el cual lo relaciona con la delincuencia y la inseguridad ciudadana. Además, en algunos casos lo despoja de su dignidad, sus derechos y lo pone en la mira del castigo por parte del derecho penal, la criminología.

Como consecuencia de esto, el rechazo social hacia estas personas es frecuente.

Sin embargo, hay quienes abogan por otro enfoque. La propuesta es tratar la dependencia de las drogas como un problema de salud no de seguridad ciudadana, respetando los derechos de estas personas y evitando su discriminación.

En esta segunda perspectiva se ubican representantes de la psicología, trabajo social, el derecho, entre otras profesiones.

Adicciones y Gestalt

Para empezar definamos lo que significan las palabras adicción y Gestalt. De acuerdo con Patricia Colace, psicóloga argentina y profesora de psicopedagogía es necesario distinguir entre consumo problemático, consumo y adicción.

El consumo de sustancias, legales e ilegales, produce cambios en la conducta y orgánicos, pero no siempre ese consumo es una adicción ni es un consumo problemático.

Cuando hablamos de adicciones se cree que todas las sustancias pueden llegar a producir una dependencia. Consumir una sustancia en sí no es un problema, pero sí cuando esto afecta el entramado social de la persona que consume, explica Colace.

Es ahí cuando estamos frente a un consumo problemático, que puede derivar en una adicción, en una dependencia. Para hablar de adicción estrictamente se tienen que dar los síndromes de dependencia, abstinencia y tolerancia, asegura.

Entre tanto, Gestalt es una palabra alemana que indica que la totalidad es mayor que la suma de sus partes; en una visión “gestáltica”, la experiencia es un todo orgánico y la conducta algo integrado[i].

Todo cuanto nos constituye juega un papel casi co-protagónico en nuestros procesos vitales; entonces, un síntoma es parte de y no se manifiesta como un aspecto aislado de la persona.

Luz Fanny

“Nuestras dimensiones emocional, relacional mental y física funcionan como una organización en favor de una comprensión y posible manejo de la adicción; aunque sea necesario en algún momento, focalizar nuestra atención en una de ellas, lo que impacte una de sus partes, afecta toda su estructura”, señala Luz Fanny Escobar, educadora de personas con enfoque Gestalt e integrativo.

Según Fernando García Gil, miembro del Equipo de Instituto de Psicoterapia Gestalt de Madrid (España), la adicción es un síntoma de un trastorno de la personalidad y en Gestalt no existe un abordaje específico.

La persona como centro

García Gil describe como esta dependencia interfiere con las distintas áreas de la vida del individuo. “Alguien está alienado o pegado al contacto permanente con la sustancia, que organizó su vida en torno al consumo; y, si no hay retirada, no hay contacto decimos en Gestalt. Se trata de que la persona vaya progresivamente desarrollando sus propios recursos como el auto apoyo y no necesitará apoyarse en la sustancia”, agrega García.

¿Qué elementos teóricos y tratamientos ofrece la Gestalt en esta situación?

Sus aportaciones principales son el concepto de homeostasis y autorregulación del organismo cuyo objetivo es la integración de la persona, indica Escobar. “El trabajo comprende lo relativo a la consciencia, es decir, la responsabilidad, el darse cuenta y, por supuesto, la resolución de los conflictos que subyacen bajo el consumo de cualquier sustancia”, precisa.

Gracias a estos y otros elementos la Gestalt es útil en esta situación. “También Gestalt contribuye al desarrollo de las potencialidades de las personas. Entre los elementos metodológicos de tratamiento destaco su aplicación a los grupos de adicciones, a sus dinámicas e interrelaciones”, añade García.

El papel del terapeuta en estos casos es acompañar a quien experimenta la dependencia para que para que sea consciente de sus sensaciones, emociones, creencias, deseos, expectativas hacia sí mismo y su entorno. De esta manera, comprenderá el papel que le ha dado a la sustancia, la función que esta cumple en su vida y podrá reconstruir una personalidad muy dañada, relata García.

Por eso el profesional gestáltico debe disponer de un profundo conocimiento de la psicopatología en general, enfatiza el experto del Instituto Gestálico de Madrid.

La Gestalt ofrece herramientas internas orientadas a la salud para que el consultante sea activo en la terapia cuyo objetivo es la abstinencia aunque, en algunos casos, se trabaja cuando hay consumo activo y en ese caso, se hace énfasis en la reducción de daños y en el apoyo.

Por su parte, Luz Fanny considera que hay diversas maneras de tratar las adicciones y esto depende de factores tales como, por ejemplo, qué tan avanzada está la adicción.

“Una contribución que siento que hace la terapia Gestalt es su movimiento inter-dependiente e integrativo. No hay nada que tu sientas, veas, pienses, digas, hagas, que no sea parte de ti”, indica Luz Fanny Escobar.

Además, en el camino gestálico hay recursos internos y externos como la representación, el juego de roles, el teatro terapéutico, entre otros, los cuales son útiles en estos casos.

Entre los recursos internos de la persona están sus ganas de vivir, sus emociones, su búsqueda de la felicidad, la necesidad de relacionarse y conectarse con el mundo y una reflexión trascendente que contribuye a re-conectar o re-descubrir su fuerza y sabiduría interior.

Desde la Gestalt el recurso clave es el darse cuenta, afirma Luz Fanny, tomar consciencia, identificar cuál parte se ha separado de esa totalidad.

Al hacer esto la persona podrá determinar cuál es el evento traumático y el comportamiento o sufrimiento que desorganiza su unidad y la estrategia de sobrevivencia que la sustituyó, por ejemplo la droga para, desde ahí, volcarse hacia la integración y el cambio precisa Escobar.

Mientras esto hace la persona con adicciones, el terapeuta formado en Gestalt aporta su conocimiento de las técnicas gestálicas, el contacto con sus propias emociones, la empatía, el no juicio, el silencio, la espontaneidad y la autenticidad.

Rosana Morales

Rosana Morales, consultora en proyectos sociales y psicoterapeuta independiente precisa que la Gestalt es un enfoque terapéutico y una filosofía de vida la cual confía en la capacidad del ser humano para auto-regularse y equilibrarse.

“Si yo creo profundamente y confío en que en esa persona con adicciones tiene esa capacidad de auto-regularse, confío en que es capaz de estabilizarse nuevamente y comprender para qué está consumiendo esa sustancia o por qué incurre en cualquier comportamiento adictivo”, afirma Morales.

¿Qué está amortiguando al usar esa sustancia o repetir esos comportamientos desequilibrados? Una persona puede utilizar sustancias que alteren su comportamiento como el café, alguna droga o tener comportamientos adictivos con respecto al sexo, el juego. Por ellos es indispensable saber qué le impide alejarse de esas sustancias y esos comportamientos.

“No podemos hablar de un modelo único de tratamiento a las adicciones si no para cada persona en ese momento determinado qué es lo que está haciendo que no pueda regularse con respecto a esa sustancia o comportamiento”, sostiene Morales.

También en la Gestalt se aplican tres importantes pilares: estar aquí y ahora, observar como ese comportamiento o consumo adictivo afecta su darse cuenta que ocurre en el momento, pues algunos consumos, incluso el café, afectan nuestra consciencia, otros deprimen y esto impide que se cumpla otro pilar, el ser responsable, hacerse cargo.

Adicciones en el derecho 

Después de ver cómo se trata la adicción a las drogas, desde la psicología y la Gestalt, la pregunta siguiente es cómo lo es el manejo por parte del ordenamiento jurídico colombiano.

En la publicación Delitos de Drogas y sobredosis carcelaria en Colombia, del año 2017, la organización Dejusticia hace un análisis de la evolución normativa empezando con la Ley 11 de 1920 hasta la Ley 1760 de 2015.

Las primeras normas hasta el año 1946, explican los autores del documento, no penalizaban el consumo pero existían unos registros de “toxicómanos en direcciones departamentales y a partir de los años 50 se empieza a castigar el consumo de marihuana.

Entre tanto, a partir de los años 60 las normas oscilan entre la prohibición, el castigo, la penalización y el enfoque de salud pública, preventivo, no castigador. En el Código Penal colombiano, Ley 599 de 2000, los tipos penales relacionados con las drogas se encuentran en los artículos 375, 376, 381 y 382.

En medio de la normatividad existente, a mediados de los años 90 una demanda de inconstitucionalidad contra los artículos 2 y 51 de la Ley 30 de 1986 del ciudadano Alexandre Sochandamandou cuestionaba la intervención del Estado en la salud personal, el trato discriminatorio a las personas consumidoras de drogas y el tratamiento médico previsto para las personas.

La respuesta a su demanda de inconstitucionalidad fue positiva. Y así nació una sentencia “hereje” del magistrado Carlos Gaviria Díaz la cual causó polémica en el país.

La Sentencia hito C- 221 de 1994 de la Corte Constitucional constituyó un rompimiento con respecto al tratamiento del consumo de drogas. En esta providencia la Corte hizo un análisis sobre los límites a la intervención del Estado en la salud personal, el punitivismo de las medidas contempladas en esa ley y la importancia de respetar el artículo 16 de la Constitución Política sobre el libre desarrollo de la personalidad el cual cobija el consumo de tóxicos como un aspecto de la esfera interna de la libertad.

Ese fallo  planteó el tema como un problema de salud pública y no como un tema de seguridad pública. Además se centró en la dignidad y la libertad de la persona dependiente de las drogas y en sus derechos.

Posteriormente mediante Acto Legislativo 2 de 2009, durante la Administración de Álvaro Uribe intenta derogar esta medida pero la Sentencia C-491 de 2012 de la Corte Constitucional deja en pie la no penalización de la dosis personal. Actualmente, el candidato del Centro Democrático, del cual hace parte el ex presidente Uribe, promueve la penalización de la dosis personal.

La guerra contra las drogas en países como Colombia y México ha dado como resultado un mayor número de encarcelamientos por delitos relacionados con el porte, consumo y otros delitos concurrentes con el de las drogas.

El informe de Dejusticia publicado en el año 2017 indicó que en los últimos nueve años se realizaron 727.091 capturas por presunto porte, tráfico y fabricación de drogas, las capturas señala el informe son mayores entre jóvenes, el grado escolar de estas personas es de primaria, bachiller, solo un pequeño porcentaje profesionales y pertenecen a poblaciones históricamente vulnerables y marginalizadas.

De acuerdo con el profesor de derecho penal Filemón Torres, la razón para que este tipo penal exista relacionado con las drogas exista es que este delito tiene un alto contenido moral. Por eso se sigue sancionando y aunque después de muchos años al alcohol fue aceptado, la droga no lo es todavía, pero podría llegar a serlo como ocurrió con el alcohol.

Al preguntarle al profesor si es posible que un consumidor o un traficante de drogas reciba un trato diferente al momento de presentarse ante la justicia, Torres afirma que es posible, pero no se puede generalizar.

“Es que los jueces son parte de la sociedad. En la sociedad hay una serie de ideas morales al respecto, es seguro que hay jueces que, al margen de la conducta del autor, moralmente están descalificando a un adicto, a un consumidor”.

Al preguntarle ¿Qué podría hacer el derecho penal para contribuir a la disminución de la discriminación de la persona con adicciones cuando se enfrenta a la justicia? Torres responde que el problema no es solo del derecho penal, desde el punto legislativo, sino desde el punto de vista judicial.

“Uno sabe que debe defender la independencia de los jueces, pero solo lo ve desde la independencia de los superiores. Puede que no tenga presiones para dar su fallos, pero no es la independencia de lo externo la que puede influirlo más sino la independencia de sí mismo. Uno tiene una serie de taras, la mayor dependencia de un juez es de lo que piensa, de la concepción del mundo y la vida que tiene”.

Menos estigmatización y criminalización

Por ello, en reacción a estas respuestas criminalizadoras desde la psicología, el trabajo social y la psiquiatría se aboga por la no estigmatización ni criminalización de las personas consumidoras de drogas.

En Bogotá, el psiquiatra crítico Edwin Herazo nos comparte su reflexión acerca de los avances en este sentido.

De acuerdo con Fernando García Gil la Gestalt no estigmatiza y comprende que un una persona adicta teme ser despersonalizada si remite su adicción. Según García la persona adicta se pregunta: “si ya no soy adicto o no tengo los efectos del consumo ¿Qué hago? ¿Cómo me comporto? ¿me aceptarán? ¿me quedaré solo? ¿ligaré? La Gestalt no estigmatiza o por lo menos esa es la tarea, añade.

En Gestalt se mira a la persona en su totalidad no solo el síntoma a eliminar. Si se centrara en el síntoma no vería a la persona ni su sufrimiento.

¿Por qué es importante disminuir la criminalización de las personas con adicciones? Porque como sostiene en su obra Alessandro Baratta: “La criminalidad no existe en la naturaleza si no que es una realidad construida socialmente a través de procesos de definición e interacción. Es además un estatus social atribuido a alguien por quien tiene un poder de definición”.

El informe de Dejusticia señala que la sobredosis carcelaria experimentada en Colombia en relación con el tema de las drogas no ha dado frutos positivos en cuanto a la disminución de consumo y oferta de drogas, pero en cambio ha significado costos enormes en el sistema carcelario, ya afectado por el hacinamiento y la vulneración de derechos humanos tras las rejas.

La criminalización nunca ha sido efectiva y solo ha generado bolsas de marginación y delincuencia como los poblados de Barranquillas, en Madrid, donde García trabajó o en el Bronx, en Bogotá, la cual no visitó debido al peligro que representaba.

“La rehabilitación, la reducción de los daños como último recurso y la recuperación de la persona es sumar a la construcción de la sociedad y las personas, con excepciones -como podrían ser psicópatas intratables- la criminalidad o criminalización traerá marginación, delincuencia, inseguridad y mafias que retroalimentan un sistema enfermo”, puntualiza.

En Argentina la psicóloga Patricia Colace quien ha trabajado e investigado este tema y aboga por un enfoque de derechos y no discriminación de las personas con adicciones considera que no se debe patologizar la vida cotidiana. Ella no está de acuerdo en categorizar todo como adicción, por ejemplo, ir al gimnasio, el consumo de café o la tecnología, entre otros.

“Con patologizar la vida cotidiana me refiero a que no se puede llamar a todo enfermedad o calificarlo de esa manera, como hace el DSM (El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (en inglés, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder)”, aclara.

Además reflexiona acerca del papel que puede tener la prensa en la representación de las personas con adicciones y las adicciones pues esta perpetua estereotipos y relaciona en sus cubrimientos, superficiales, el consumo con la delincuencia y la inseguridad ciudadana creando así un rechazo social hacia estas personas.

“Creo que en primer lugar los periodistas deberían leer, conocer el tema, derribar sus propios prejuicios y, sobre todo, no fomentar la prensa amarillista. Con eso creo que nos ayudarían bastante”, agrega.

Un camino largo en clave de derechos

Según los testimonios conseguidos para este reportaje paralelamente a la tendencia penalizadora del consumidor de drogas existe otra que aboga por tratar el consumo de drogas como un problema de salud pública.

Desde esta segunda perspectiva, el individuo que consume conserva intacta su dignidad humana, debe ser tratado como un sujeto de derechos, en ejercicio de su libertad, no como un delincuente y advierte que este individuo determinará cuándo pedir ayuda ante un consumo problemático.

Desde esta perspectiva más humanista y reconocedora de los derechos, se pretende dejar atrás el tratamiento de las personas con adicciones desde el punto de vista punitivista para darle una respuesta más humana al problema de la dependencia de las drogas.

Para lograrlo será necesario también la formación de los periodistas, profesionales y empíricos, en el manejo mediático de este asunto para que no jueguen un papel negativo en la perpetuación de ese tratamiento discriminatorio, prejucioso y castigador.

Aunque falta mucho trecho por recorrer para que este tema sea visto en Colombia, como un problema de salud pública pues esta sociedad tiene fuertes influencias judeo-cristianas, que tienden al castigo y porque desde el derecho, penal y la criminología, se construye el imaginario del delincuente, desviado, desadaptado, en torno a la persona con adicciones.

Sin embargo, son inspiradores los profesionales que se preocupan por cambiar esos imaginarios por otros más positivos y que inviten a la sociedad a mirar a la persona con adicciones desde su totalidad, comprendiendo que una persona no se agota en una condición, sea temporal o permanente, en este caso la adicción. 

Referencias:

[i] Vander Zander James, Manual de Psicología social. Barcelona, Paidos, 1986. Página 620.

[ii] Baratta, Alesandro. Criminología, crítica y crítica del derecho penal. Introducción a la sociología jurídico penal. Siglo XXI Editores, 1980. Páginas: 109, 135.

México y Colombia: ligas peatonales promueven accesibilidad, bienestar y seguridad

Cebra pintada en la Ciudad de México.

Desde el año 2013, la Liga peatonal de México promueve calles más seguras, accesibles, menos violentas para más personas a través de campañas como los puentes antipeatonales y pintura comunitaria de cebras por parte de los ciudadanos.

Tres miembros de su equipo: Dana, Sergio y Claudina nos hablan de su experiencia en la liga.

Fotos: Cortesía de Sergio Andrade-Ochoa de México.

Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica durante el 2017 en México 21.545 peatones fueron lesionados por en un accidente de tránsito. En Ciudad de México se reportaron 5.977, en donde 3.247 fueron hombres y 2.730 mujeres. Por tanto Ciudad de México contribuye en un casi 28% de los peatones lesionados a nivel nacional.

Los accidentes de tránsito son eventos complejos que resultan de diversos factores. El diseño de las vías y su prioridad al automóvil son los principales factores que influyen en la frecuencia y gravedad de las colisiones entre vehículos de automotor y los accidentes de atropello a peatones y ciclistas. Uno de los principales factores asociado al riesgo de morir o de ser gravemente herido es  la velocidad excesiva, la cual está intrínsecamente asociada a las vías rápidas de flujo continuo dentro y fuera de las ciudades.

FSJ: ¿Quién es el peatón para ustedes?

Es él y la andante; todas las personas sin importar su sexo, género, edad, raza, etnia, orientación sexual, discapacidad u otra condición que transita por el espacio público.

Dana Corres es comunicóloga de profesión, coordinadora general y co-fundadora de la Liga Peatonal de México.

FSJ: ¿Esos accidentes son causados por falta de accesibilidad, puentes seguros para peatones?

D: Normalmente se culpa a los usuarios y sus errores antes que hablar de los errores de infraestructura y diseño. Nosotros creemos que los puentes antipeatonales NO son para los peatones, si no para los coches, por lo que los “puentes seguros” es algo que no existe. Lo que soluciona es hacer cruces seguros a nivel de piso.

FSJ: ¿Cuántas personas e instituciones son miembros de esta organización?

D: en nuestro organigrama operativo somos 10 coordinadores, miembros somos 60 (como parte de la red nacional) y eso incluye más de 10 organizaciones específicas en distintas ciudades.

Sergio Andrade Ochoa es coordinador de salud pública de la liga peatonal

FSJ: ¿Qué resultados ha arrojado el trabajo de incidencia que ustedes realizan con la institucionalidad? ¿Ha habido algún cambio legislativo por cuenta del activismo realizado por ustedes?

S: La Ciudad de México ahora cuenta con un reglamento de tránsito que pone como prioridad al peatón y al ciclista y antepone la seguridad primero que la velocidad. Por otro lado, el año pasado en Ciudad de México, Puebla  y Guadalajara se retiraron varios puentes peatonales, llamados por nosotros como puentes ANTIpeatonales, por ser infraestructura que antepone la velocidad de los automóviles y no la seguridad de lo transeúntes.

FSJ: ¿Tienen algún convenio con la OMS al respecto?

S: Por el momento no contamos con convenios con la Organización Mundial de la Salud. Estamos en pláticas con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para llevar diversos proyectos en temas de calidad del aire, seguridad vial y recreación.

FSJ: ¿Integran en sus campañas a todo tipo de peatones?

S: Hablar de peatones es hablar de todos los usuarios de la ciudad, ya que todos y todas somos peatones. Liga Peatonal es una organización que trabajan en temas de ciudad con una perspectiva de género, niñez, adultos mayores, discapacidad y sostenibilidad, es decir, todos nuestros proyectos engloban las necesidades de estas perspectivas en temas de salud, movilidad, accesibilidad y recreación.

FSJ: ¿Desde el punto de vista de la salud pública qué derechos debe reclamar el peatón?

S: El derecho a la ciudad, a la movilidad, a la accesibilidad y el derecho a un ambiente sano son fundamentales para garantizar la salud pública de las urbes. Los y las peatones necesitan de espacios seguros que garanticen su integridad física, ambientes limpios, como es el caso de la calidad del aire, que garanticen nuestra salud y bienestar a alargo plazo, espacios recreativos accesibles y de calidad para la promoción de la cohesión social, el bienestar psicológico y la inclusión de todos los que conforman la ciudad.

Puente antipeatonal en la Ciudad de México.

Puentes antipeatonales

Claudina de Gyves es arquitecta y coordinadora General Central de la liga peatonal de México.

FSJ: ¿Cuál ha sido el impacto en la calidad de vida de los peatones desde la creación de la liga?

C: Hemos hecho un gran trabajo comunicando temas como los derechos o el que no deberían existir los puentes antipeatonales. Hemos logrado poner el tema en la agenda y comunicamos de manera distinta otro que solo se asociaban con la accidentalidad.

FSJ: ¿Qué resultados concretos han obtenido en beneficio de los peatones?

C: Puentes antipeatonales. Ese es uno de nuestros más grandes logros.En la Ciudad de México se han ya desmontado varios puentes. Eso y que se hable públicamente de este tema.

FSJ: ¿Qué hacer para tener calles menos violentas y agresivas?

C: La exigencia va hacia las autoridades para que dejen de construirlos y que mejor construyan infraestructura que no viole los derechos de las personas (con discapacidad).

Es importante hacer las calles para todos, no solo para las personas que sí podrán usar el puente. Por otra parte, nosotros hablamos de líneas de deseo peatonal, que es por donde los peatones siempre buscarán cruzar porque son caminos seguros o cortos: hay que generar más cebras cada ciertos metros y entender que el peatón siempre tiene la preferencia.

Hay que decirle a las autoridades que construyan calles menos violentas, que reduzcan las velocidades y que dar licencias de conducir implica mucha capacitación y entendimiento de la gran responsabilidad que conlleva manejar un vehículo que se mueve a varios kilómetros por hora y de varias toneladas de peso. Nuestro trabajo se dirige hacia autoridades, no hacia los usuarios vulnerables: a ellos hay que protegerles, no regañarles.

FSJ:¿Qué lugar ocupan las personas en situación de discapacidad en el diseño de sus propuestas e intervenciones?

C: Son una de nuestras líneas de trabajo más fuertes. Es allí donde nace la campaña Adiós Puentes Antipeatonales ya que estos violentan el derecho de las personas con discapacidad que deben cruzar las calles. 

Cebra pintada en la ciudad de Chihuahua.

Liga peatonal en Colombia

Beatriz García es matemática, administradora Pública y máster en ciencias-estadística y está a cargo de la Dirección de Investigaciones de la Fundación Colombiana de Peatones desde su creación en 1999.

FSJ: ¿Cuál ha sido el resultado de las propuestas presentadas por ustedes para incidir en políticas públicas para los peatones y la seguridad vial?

B: La Fundación Colombiana de Peatones ha impactado la política pública asociada a los peatones y la seguridad vial de manera directa e indirecta. Ha participado en la formulación de leyes y decretos varios y elaborado tres capítulos del vigente Plan Maestro de Movilidad de Bogotá (Ambiental, Seguridad Vial y Transporte no Motorizado). Ejemplos: Decreto 319 de 2006 Plan Maestro, Ley 1503 de 2011 Seguridad Vial y otras disposiciones. Indirectamente se ha impactado desde el año 2002 mediante la distribución del boletín institucional denominado “El Peatón”, el cual divulga las investigaciones realizadas por la Fundación entre miembros del sector gobierno, entidades de control, gremios, academia, consultoría, medios y sociedad civil. En esta misma línea la organización ha desarrollado veeduría de proyectos específicos de la movilidad.

FSJ: ¿Cuál es la acogida a sus propuestas en la ciudadanía, qué cambios se han dado también?

B: Nuestra acción directa con la ciudadanía se ha realizado mediante charlas motivadoras y de sensibilización alrededor del tema a grupos de jóvenes universitarios, funcionarios de organizaciones especificas o públicos interesados en la temática peatonal y la seguridad vial. La acogida se refleja en el interés mostrado por parte de ciudadanos que se comunican a diario con nosotros y se unen a nuestra base de simpatizantes vía www.peatonescolombia.org.

FSJ: ¿En qué zonas se concentran estas actividades?

B: Las acciones se han realizado en Bogotá, pero el apoyo a iniciativas legislativas impacta a Colombia.

FSJ: ¿Qué significa la peatonalidad para ustedes y cómo incorporan ustedes al peatón, que no ve, al que se moviliza en silla de ruedas?

B: Caminar es el modo de transporte más sostenible y su participación es significativa al nivel de los viajes diarios en ciudades como Bogotá. El modo caminar se enmarca en deberes y derechos. La mortalidad y morbilidad de los peatones es significativa tanto a nivel nacional como local. La Fundación ha desarrollado estudios específicos sobre las necesidades de las personas con movilidad reducida  y cree en la inclusión de todas las personas. (Ver: Aproximación al estudio de la movilidad de la población discapacitada en Bogotá. El Peatón Edición 46, febrero 2006.)

FSJ: ¿Por qué es necesario mejorar la situación de los peatones en Colombia? ¿Participarán en el próximo congreso en Colombia?

B: Reducir los resultados de mortalidad y morbilidad de los peatones, hacer viable el modo caminar en el espacio público con mayor y mejor infraestructura peatonal, educación vial y control de infracciones. Además disminuir la contaminación atmosférica, visual y auditiva a la que es sometido el peatón.

La Fundación Colombiana de Peatones es miembro activo de la Federación Internacional de Peatones y siempre ha estado abierta a la interacción con las demás organizaciones.

Esperamos poder participar en el Congreso liderado por la liga peatonal de México. El año pasado, el Ingeniero Gustavo Calderón Herrera presentó una ponencia en el Primer Foro Latinoamericano de Peatones (Medellín, Octubre de 2017. Colaboramos en la organización del Walk 21 Bogotá, evento emblemático para la temática peatonal a nivel mundial.

 

 

 

 

Chile: Médicos sin marca

Entrevista a Juan Carlos Almonte es médico psiquiatra y psicoterapeuta chileno, quien atiende  pacientes de manera ambulatoria y también es docente en la Universidad de Chile, es uno de los miembros de Médicos Sin Marca de ese país.

FSJ: ¿Cómo surgió la idea de crear Médicos Sin Marca?¿Cuál era el escenario en términos de las relaciones entre los médicos chilenos y las farmacéuticas?

JCA: Médicos Sin Marca surgió a partir de la visión crítica que sus tres fundadores venían pensando de manera individual durante algunos años. Creo que a los tres nos llamaba  la atención el hecho de que no existiera cuestionamiento alguno entre nuestros colegas respecto al alto grado de interacción financiera que existe entre la industria farmacéutica y la medicina, tanto de manera grupal como individual.

Congresos que ofrecen poco más que vida social, lanzamientos de fármacos en hoteles costosos, un enfoque demasiado centrado en las terapéuticas farmacológicas en las actividades de puesta al día, etc, son el tipo de observaciones del que nació nuestra visión crítica.

FSJ: ¿Existe un colegio de médicos en Chile que investigue las relaciones entre los médicos, los laboratorios, hay sanciones por faltas a la ética por conflictos de interés?

JCA: Para la directiva del Colegio Médico, asumida durante el 2017, este es un tema prioritario. Creo que por primera vez. Anteriormente hubo intentos tibios por establecer marcos regulatorios, pero creados mas bien desde la industria que desde una reflexión profunda del Colegio Médico. Hasta donde sepa, nunca se ha investigado ni sancionado a algún colega por faltas a la ética en este punto. Ni siquiera sobre la base de estos marcos regulatorios antes nombrados.

FSJ: ¿Qué estrategias siguen usando las multinacionales para enganchar a los médicos, usan las mismas formas de antes, pagar congresos, establecer agendas, dar descuentos o viajes a los médicos que formulen los medicamentos que ellos ofertan?

JCA: Todo lo que mencionas, aunque en los últimos años los recursos se han ido desplazando hacia el financiamiento de la así llamada “Educación Médica Continua”. Ésta es hoy pagada en más de un 50% por la industria farmacéutica y de dispositivos biomédicos, siendo esta cifra mayor en algunas especialidades como psiquiatría.

Lamentablemente, los médicos hemos ido cediendo terrenos como el de la investigación y el de la educación a la industria farmacéutica, que son quienes tienen hoy el control de tales actividades. Esto tiene un impacto muy importante en qué tipo de medicina es la que practicamos hoy.

FSJ: ¿No se falta a la ética al aceptar a los visitadores médicos?

JCA: Desde nuestro punto de vista sí. Es aceptar que un agente de ventas nos eduque, es permitir que alguien que está contratado con el fin de aumentar las ventas de un medicamento X, y no de mejorar la salud de nuestros pacientes, influya en nuestras decisiones clínicas.

Y como la manera de influir es más inconsciente que consciente, no sacamos nada con decir que somos suficientemente hábiles como para declararnos inmunes a la publicidad y al trato de nobles que parecen darnos.

FSJ: Además de médicos sin marca ¿No requerimos también un periodismo sin marca que no reciba regalos de las multinacionales farmacéuticas?

JCA: Por supuesto. Habría que partir por contar con una especie de ley de transparencia que obligue a los periodistas a reportar detalladamente sus conflictos de interés. Mucha de la información de salud que leemos en los periódicos son en realidad publirreportajes. Lo mismo debería ocurrir con los políticos: transparencia respecto a quiénes financian sus campañas.

FSJ: ¿Cuál es el impacto que pueden tener Médicos sin marca en el diseño de políticas públicas cuando los congresistas por lo general reciben dinero, y regalos, del lobby de estas empresas?

JCA: Pensamos que en la medida que el grupo de adherentes a la ONG crezca tendremos más espaldas para influir a ese nivel. Del mismo modo vemos el crecimiento que podamos tener en los países de habla hispana.

Desde el año pasado funciona la primera organización hermana: MSM Colombia, y estamos trabajando por la creación de más capítulos en Perú, México, Ecuador y Uruguay.

Por otra parte hemos constituido un directorio con personas influyentes en el campo de la salud pública nacional, hoy contamos incluso con la Presidenta del Colegio Médico como miembro de nuestra mesa directiva.

Le hemos dado prioridad también a aumentar la discusión de estos temas en las escuelas de medicina para contar con profesionales que al recibir su título ya cuenten con una visión crítica del tema.

Por último nos hemos preocupado —si bien nos falta mucho en esto aún— por compartir nuestro punto de vista con la ciudadanía, donde hemos encontrado gran apoyo a nuestras propuestas. Todos estos esfuerzos esperamos que puedan tener impacto también en los congresistas, que no solo se deben a quienes le financian sus campañas, si no también a sus votantes.

FSJ: ¿Finalmente, por qué necesitamos más Médicos sin marca en Latinoamérica en el mundo? ¿Trabajan con organizaciones de pacientes y/o medios de comunicación que deseen independizarse de esa pauta millonaria?

JCA: Porque la medicina dejada a las manos de partes interesadas a lucrar con ésta se expone no solo a un progresivo encarecimiento de ésta, sino también a ser una medicina cada vez más centrada en la tecnología, farmacocéntrica y menos humana.

Porque ha sido demostrado que la medicina informada por la industria farmacéutica ha llevado al sobre-diagnóstico y sobre-tratamiento de diversas condiciones clínicas, con el consiguiente aumento del gasto y de la exposición a posibles efectos deletéreos.

Hemos tenido acercamientos iniciales con agrupaciones de pacientes con el fin de conocer la magnitud de las relaciones que éstas mantienen con la industria y entonces plantearles un trabajo en conjunto para lograr mayores niveles de independencia. Las agrupaciones de pacientes han sido usadas también por la industria como eficaces para el lobby. Con medios de comunicación no hemos trabajado directamente, es sin duda una tarea pendiente.

FSJ: ¿Hay alguna resistencia por médicos de antiguas escuelas que crecieron en un tiempo en que estas atenciones por parte de las empresas se normalizaban y no se cuestionaban?

JCA: Algo de eso pasa. Es muy difícil para un médico que hace 30 años acostumbra ir al congreso de la sociedad europea financiado por un laboratorio, que de la noche a la mañana se muestre crítico frente a estos comportamientos.

Sin embargo, hemos encontrado entre colegas con más años de experiencia también a grandes aliados, que hasta antes de nuestra aparición como ONG llevaban su visión crítica en un terreno más personal y privado.

Pienso que hoy la figura del médico está sujeta a las mismas exigencias que profesionales de otras disciplinas. Hemos dejado poco a poco de ser cómplices de la idealización que antiguamente nuestra carrera gozaba. Esta idealización dificulta ver que como seres humanos estamos sujetos al mismo tipo de influencias que cualquier ciudadano a pie.

La lepra: una enfermedad controlada pero no erradicada

Este miércoles la Academia Nacional de Medicina, La Asociación Colombiana de Salud Pública y el Instituto Dermatológico Federico Lleras Acosta realizaron en Bogotá una jornada con motivo del día Internacional de la Lucha Contra la lepra.

Algunos de los objetivos de este evento fueron la visibilizar  la enfermedad que se cree erradicada y la concientización de la necesidad de estudiarla en las facultades de medicina, puesto que su no estudio tiene como consecuencia el diagnóstico tardío de la enfermedad.

En algunos de estos casos el diagnóstico tardío lleva a que la persona se encuentre en una situación de discapacidad porque no se reconocieron los síntomas de esta enfermedad o se confundieron con otra.

Si bien la prevalencia de la enfermedad en el mundo disminuyó en 90%, según lo explicó la doctora Sandra Muvdi Arenas, el Sureste de Asia, India y Brasil son algunos de los países donde más se presenta.

El año pasado se presentaron en Colombia 417 casos de esta enfermedad que se diagnosticó por primera vez en 1873.

Los expositores exhortaron a los médicos a pensar en la lepra en su consulta diaria.

De igual manera, presentaron las diferentes etapas históricas de la enfermedad en Colombia e hicieron especial referencia al aislamiento al que fueron sometidas, en el pasado, las personas que la padecían a causa del estigma.

Por su parte, el doctor Hugo Sotomayor, de la Academia Nacional de Medicina, se refirió al valor del Museo de la Lepra en Agua de Dios: señalar el valor nocivo que tiene la exclusión, el “secuestro” y el estigma  en las personas.

El Museo es un referente sobre el sufrimiento y la exclusión, un recordatorio de que nos debemos centrar en la enfermedad y no en el “enfermo”, en la persona, añadió Sotomayor.

Se refirió a la Ley 104 de 1890 que impuso el aislamiento total para los pacientes de la época, lo cual supuso una violación de sus derechos, el ejercicio de la medicina dominada por el totalitarismo y no, como en la actualidad, por el cientificismo y la bioética.

 

 

 

 

 

 

 

 

Día Internacional de la lucha contra la Lepra

El miércoles 31 de enero, entre las 8  de la mañana y 1 de la tarde, se llevará a cabo la conmemoración del día internacional de la lucha contra la lepra. El evento tendrá lugar en la Asociación Nacional de Medicina de Colombia en la carrera 7 No. 69-11.

Este evento es organizado por la Asociación Nacional de Medicina, la Asociación Colombia de Salud Pública y el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta de Agua de Dios.

En esta jornada intervendrán expertos y estudiosos de esta enfermedad, curable y María Teresa Rendón, directora del Museo de la Lepra de Agua de Dios.

Más información en este archivo en pdf 01 lepra (1)

 

 

Foro: Aplicación de los resultados de desarrollo de políticas públicas

 

 

El próximo miércoles 25 de octubre desde las 8 la mañana a 2 de la tarde se llevará a cabo en la Academia Nacional de Medicina el foro: Aplicación de los resultados de desarrollo de políticas públicas.

El evento organizado por la comisión de investigaciones, doctora Beatriz Suárez, de la academia tratará sobre los siguientes temas: el sistema nacional de ciencia y tecnología y la aplicación de los resultados de la investigación en la toma de decisiones y desarrollo de políticas públicas.

Además, ¿Cómo génerar políticas públicas a partir de la evidencia en América Latina?, el aumento de las enfermedades alérgicas y su impacto en la salud pública, de la globalización a la pauperización, entre otros.

Inscripciones: [email protected]

 

VII Congreso Internacional de Investigación en salud

 

En la Universidad de Pamplona (Norte de Santander) se llevará a cabo los días 16 y 17 de noviembre el VII Congreso de Investigación en Salud.

La temática central es Salud, Posconflicto y Frontera. Y las sublíneas de investigación son: determinantes de la salud en la frontera, política, territorio y frontera, atención primaria:acciones comunitarias e intersectoriales y atención primaria, familia y posconflicto.

El congreso está dirigido a: la comunidad académica, organizaciones de desmovilizados, observatorio de la frontera colombo-venezolana, comunicadores sociales y secretariado y víctimas de la Región nororiental.

 

 

“Narratives that are stereotypes and generalizations are often degrading and hurtful to people”, Paul Browde

Paul Browde is an Encounter Centred Couples’ Guide and a storyteller. He attended medical school at the University of the Witwatersrand in South Africa and trained as an actor at the Drama Studio London. He completed residency training in psychiatry at the Albert Einstein College of Medicine in New York and has run his own narratively informed psychiatric practice in Manhattan for the past twenty years. He leads workshops for couples, teaching them how to communicate from a place of connection*.

FSJ: How do you define narrative therapy?

PB: Narrative therapy is grounded in the understanding that the story you tell about your life doesn’t only describe your life; it shapes it. If you tell the story of how difficult life is, of how hard it is that may mean that you can’t see the places where life is fulfilling and good. A Narrative therapist helps people to find the story they tell about their lives and to re-author stories with preferred narratives.

Some narratives are inherited from the dominant culture, and a narrative therapist will help a person recognize these inherited stories, to stand up to them and challenges them and find new preferred narratives to shape their lives. Narratives that are stereotypes and generalizations are often degrading and hurtful to people. As a gay person one doesn’t have to look far, both to the outside world and within oneself to find narratives that shape life in a demeaning way. Examples include: Gay people can’t sustain relationships. Gay people are abnormal.

Narratives of sickness or sin are disempowering stories to shape a life. Gay people are important members of society with specific knowledge and gifts would be a preferred alternate narrative.

FSJ: When and why did you decide to use narrative therapy in your work?

PB: I was trained in psychiatry, which taught me the idea, that there is a normal person and there are sick people who deviate from the norm. During my training I heard a lecture by Michael White, one of the co-creators of the field of narrative therapy. Hearing a description of psychotherapy that saw people as able and experts in their own lives was very liberating for me. I trained further in the fields and have continued to bring a narrative ethic to all my work.

FSJ: How can practice narrative therapy?

PB: Any doctor can practice honoring peoples’ stories, and listening for hidden preferred narratives.

FSJ: What is at the center of narrative therapy?

PB: At the center are a few concepts that shape my thinking.  1) People are shaped by their stories. 2) The person is never the problem. The problem is the problem. 3) People are multi-motived and multi storied. For me, narrative therapy ties in well with Internal Family Systems, which says that people are made up of many parts. There is not one essential self.

4) Listening shapes telling. How you listen, shapes how others tell their story. Listening has a shape.

FSJ: Is narrative therapy a tool for diverse communities? Could any practitioner at any given culture tailor it according to its needs?

PB: Yes. It’s is an approach, a sensibility an ethical framework. Really it is a way of seeing the world in which all people are valued, all stories are welcome and being able to tell many stories about ones life is what makes a life truly rich.

FSJ: How important are narratives and story telling in your family?

PB: I am only second generation South African. My grandparents were Eastern European Jews. I think there was a rich heritage of oral history and story telling that was passed down to me. South Africa is a very culturally diverse country with a rich storytelling tradition. I am so lucky to have been born there.

FSJ: What were individuals and couples reactions once you started practicing narrative therapy?
PB: People find freedom in being treated with respect and having their life story valued and appreciated no matter the content. I think people are so tired of feeling that they are a problem. Narrative therapy honors people and helps them to identify the problems in their lives and to approach these problems with their own wisdom. This had been very empowering.

FSJ: Which is the response from your students at Columbia University?
PB: Many students have loved the course we teach in the narrative medicine program. Narrative medicine is a new field that uses the study of literature and appreciation of reading and writing to teach health care providers to relate better to their patients. Students are excited and feel a sense of freedom in learning these methods.

*http://sps.columbia.edu/narrative-medicine/faculty/paul-browde

Bienestar y equilibrio espiritual en la Cultura Yanakuna Mitmak

 

Oralitor Wiñay Mallki, Quechua Yanakuna en Parque Arqueológico de San Agustín.

Por: Fernanda Sánchez Jaramillo. Foto: Cortesía de Wiñay Mallki.

Wiñay Mallki, que significa la raíz o el árbol que permanece en el tiempo, es oralitor y amawta. Este cantor y poeta. Es miembro de la Nación Yanakuna Mitmak, en cuya cultura la palabra es parte fundamental del equilibrio espiritual en relación con la Pachamama.

Él participa en los cantos ceremoniales, como cantos de equilibrio, en ceremonias con hoja de coca, ayahuasca y tabaco. Acompaña estos rituales para cantar en su lengua y transmitir la sabiduría de sus más antiguos abuelos.

En la Nación Yanakuna Mitmak la medicina, como se conoce en occidente, no existe; ellos en cambio se refieren al bienestar y el equilibrio espiritual. La salud significa armonía, la relación entre la mente, el cuerpo y el espíritu.

Entre tanto, la salud comunitaria es la armonía que existe al interior del colectivo; es decir, que los niños, sus mamás, sus padres, los ancianos sabedores estén bien y, además, está relacionada con la sanidad de la madre tierra, la Pachamama.

La salud mental tampoco es conocida como en occidente. Esta comunidad habla de bienestar, que es estar bien con la comunidad, la naturaleza y los elementos generadores de vida.

En su cultura existe la desarmonización del ser humano en relación con los otros hermanos que habitan el territorio. Hay desarmonizaciones de tipo espiritual, por situaciones extrañas, y mental, ambas deben ser equilibradas.

Wiñay Mallki explica que ellos han tomado elementos de la medicina occidental. En situaciones de salud complejas requieren cirugías lo cual obliga a su gente a ir al hospital, mientras que la medicina occidental ha tomado de ellos la partería y la curación en situaciones no contempladas en sus saberes.

Por ejemplo, elementos de carácter espiritual que entran las personas, relacionados más con las energías positivas y negativas los cuales  exigen armonización y equilibrio.

La Nación Yanakuna Mitmak dispone de lugares especiales para armonizar. A estos lugares los denominan Yachay Wassi, casas del saber, pero también algunos sabedores van a las casas o a las familias, dependiendo de lo que deban trabajar.

“Especialmente, nosotros consideramos las montañas, las lagunas y los ríos como seres vivos, elementos para curar”, Wiñay Mallki.

En estos lugares, un taita, un sabedor o un curaca ayuda a mantener el equilibrio ya que conoce las diferentes plantas y preserva la armonía en la comunidad.

En su cultura, mujeres y hombres deben ayudar en la armonización, el equilibrio, universal e individual. Existen sabedores y sabedoras, mambeadores y mabeadoras de la hoja de coca.

Entre las mujeres hay parteras y grandes sabedoras de las plantas medicinales. En su mundo siempre se habla de que es necesario trabajar en dualidad hombre-mujer-mujer-hombre para lograr el equilibrio.

Para armonizar y curar recurren a las plantas pero también a la palabra, a la poesía, considerada parte de la medicina a través de los cantos ceremoniales.

Los cantos ceremoniales son la especialidad de Wiñay Mallki. Cantos ceremoniales para armonizar la relación entre el ser humano y la naturaleza, con la madre tierra.

Hay variedad de cantos y de plantas. Están la hoja de coca, el tabaco, el ayahuasca y otras plantas tales como el kokindo y el espindo consideradas  importantes para equilibrar, según la enseñanzas de los más antiguos abuelos.

Utilizan también otros elementos de la tierra como las piedras. Ellos llaman a este tipo de elementos, de búsqueda de armonización, Samay. Cuando se entrega uno de estos es para que la persona recuerde el Samay.

“El Samay es la fuerza curativa que se da en la relación entre el espíritu, el cuerpo y la naturaleza”, explica Wiñay Mallki.