Beca Carter en salud mental y periodismo

 

Nuevamente la beca en periodismo y salud mental del Carter Center está abierta para periodistas colombianos, con dominio del idioma inglés, participando con una propuesta en salud mental.

La convocatoria cierra en el mes de mayo. Recomiendo considerar esta importante oportunidad, yo soy ex -becaria y puedo decirles que fue el año más enriquecedor de mi vida profesional, pues pude dedicarme a este importante tema con el cual ya tenía experiencia como trabajadora social.

¡Anímense y ayuden a eliminar el estigma contra la salud mental debido a la ignorancia sobre este tema!

Plegable beca carter 2017 (1)

 

Argentina: Más derechos y menos estigmatización contra personas consumidoras de drogas

Patricia Colace es Licenciada en psicología y profesora en psicopedagogía. Estudió psicopedagogía en Bahía Blanca, Argentina, se graduó en 1989 y de la Universidad Católica Argentina, en el año 1998, donde estudió psicología.

Su trabajo se ha centrado fundamentalmente en el ámbito público, especializándose en la elaboración de Políticas Públicas sobre drogas y adicciones. En la actualidad, trabaja en la Dirección de Adicciones del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y Asesoramiento en el ámbito Legislativo de la misma ciudad.

FSJ: ¿Por qué elegiste las adicciones?

PC: Mi inquietud por el tema surgió en el año 2000 cuando militando para un partido político nos invitaron a participar en un trabajo sobre el Paco, droga que surgió en esos años de mucho conflicto político como una “manera de supervivencia “ en los barrios pobres de la Provincia de Buenos Aires.

FSJ: ¿Por qué una ley de salud mental y adicciones juntas? Es cierto que el consumo de ciertas sustancias psicoactivas provocan episodios en quienes los consumen, pero por qué en Argentina ligan estos dos temas.

PC: En Argentina existe la Ley 26657 de Salud Mental y Adicciones sancionada en el año 2010, ley que yo considero casi un mini tratado de Derechos Humanos. Que las adicciones estén dentro de ésta ley les da un marco de derechos que antes no tenían.

Esto dice la ley en su Art. 4 y lo comparto plenamente:

Artículo 4º.- Las adicciones deben ser abordadas como parte integrante de las políticas de salud mental. Las personas con uso problemático de drogas, legales e ilegales, tienen todos los derechos y garantías que se establecen en la presente ley en su relación con los servicios de salud.

Es muy importante que incluyan un artículo donde consideran que las adicciones forman parten del padecimiento mental y de esa manera las personas con consumo problemáticos están protegidas.

Es importante aclarar que no es lo mismo consumo problemático, consumo y adicción. Cuando hablamos de adicciones se piensa en todas las sustancias que provocan ciertos efectos en las personas, que puede llegar a producir una dependencia.

En tanto, consumir una sustancia en sí no es un problema, pero sí cuando ello comienza a afectar el entramado social de la persona que consume: ahí estamos hablando de un consumo problemático, que puede derivar en una adicción, en una dependencia. Para hablar de adicción estrictamente se tiene que dar los síndromes de dependencia, abstinencia y tolerancia.

El consumo de sustancias legales e ilegales produce cambios en la conducta y orgánicos, pero no siempre ese consumo es una adicción ni es un consumo problemático.

FSJ: ¿Cuál es la razón para sacar “desmanicomializar” la salud mental? ¿Aplica esto para personas que viven con adicciones?

PC: El fundamento básico es que el encierro produce más enfermedad y los hospitales monovalentes, es decir psiquiátricos, provocan aislamiento, estigma, falta de libertad y nula inserción social. Por ello,  hay que buscar otras alternativas terapéuticas como las casas de medio camino, los hostales, los hospitales de día etc.

La Ley 26657 de Salud Mental y Adicciones obliga al cierre paulatino de los psiquiátricos, es decir, que no se pueden cerrar si no se crean otros dispositivos alternativos. Infortunadamente, la falta de voluntad política y los intereses en juego hace que no se implementen esas políticas y entonces efectivamente la gente queda en situación de calle.

FSJ: ¿Qué tan efectiva ha sido la ley de salud mental y adicciones en Argentina?  

PC: Es un camino lento la aplicación de esa ley porque indudablemente toca muchísimos intereses económicos, de poder, de paradigmas y miradas sobre el tema. Los laboratorios y algunos médicos psiquiatras han sido los primeros en oponerse a la ley y los dueños de las comunidades terapéuticas.

Por suerte, hay un grupo de personas y profesionales que luchamos por la plena implementación de la Ley 26657.

FSJ: ¿Cómo afecta esa ley los intereses económicos a las personas, si no se cumple, y si considera a las personas con adicciones con padecimientos mentales, es decir, los induce a llegar a esas comunidades terapéuticas para que los “sanen”?

PC: Digo que la Ley 26657 afecta los intereses económicos y de poder de algunas profesiones. Por ejemplo, el poder hegemónico de los psiquiatras.

Antes con su sola firma podían internar una persona,en la actualidad no es posible con ésta ley ya que se necesitan la firma de al menos dos profesionales de la salud que deben formar parte de un equipo interdisciplinario, un psiquiatra y un psicólogo.

También establece  el tiempo que una persona puede pasar internada , que no pude ser indeterminado ni con falta de control por parte del Estado y eso afecta los intereses económicos de la comunidades terapéuticas.

Otro aspecto sumamente importante es que la Ley considera que internar a una persona debe ser el último recurso, pues es considerado un acto restrictivo. Por lo tanto se deben buscar otros medios para la curación.

FSJ ¿Cómo luchan algunos profesionales por la implementación de la ley?

PC: Tratando de que la implementen, que cumplan con la reglamentación, que le otorguen presupuesto, denunciando públicamente cuando existen violaciones a la letra de la Ley y solicitando información desde el legislativo, entre otras acciones.

FSJ: ¿Es decir que esa ley que calificas como mini tratado de derechos humanos, es ideal en el papel pero no se cumple desde que se expidió? 

PC: Se cumple pero no en su totalidad por las razones antes expuestas.

FSJ: ¿Qué se ha hecho en Argentina para reducir el estigma con respecto a la salud mental y las adicciones?

PC: Está en proceso un cambio de paradigma sobre cómo abordar la salud mental y las adicciones. La mejor política pública, desde mi punto de vista, es cumplir la ley antes mencionada.

FSJ: ¿Qué se puede hacer desde los medios de comunicación para desestimular la estigmatización de quienes viven con enfermedades mentales?

PC: Creo que en primer lugar los periodistas deberían leer, conocer el tema, derribar sus propios prejuicios y, sobre todo, no fomentar la prensa amarillista. Con eso creo que nos ayudarían bastante.

FSJ: ¿Qué tipo de narrativas y representaciones de la persona con adicciones debe ser utilizadas para evitar la discriminación de los consumidores de droga mientras se toleran otras adicciones como el cigarrillo, etc?

PC: Aquí estamos frente al problema de la tolerancia social frente a las adicciones con sustancias legales. De todas manera mi posición es no patologizar la vida cotidiana por eso no comparto que se encasille todo dentro de las adicciones, como por ejemplo el gimnasio, café, la tecnología etc.

Con patologizar la vida cotidiana me refiero a que no se puede llamar a todo enfermedad o calificarlo de esa manera, como hace el DSM (El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (en inglés, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder).

FSJ: ¿Se puede evitar el uso de categorías estrictas al referirse a las personas con enfermedades mentales y adicciones?

PC: Es muy cierto que las palabras tienen una carga simbólica muy fuerte.

En Argentina algunos profesionales de la salud mental hablamos de “padecimiento mental”.

Creo que es un término correcto y no habla de enfermedad necesariamente. Con respecto a las adicciones  hay un cambio en el lenguaje y en el enfoque por eso decimos personas con consumo problemáticos, consumo social y personas con adicciones.

PC: Creo que en primer lugar los periodistas deberían leer, conocer el tema, derribar sus propios prejuicios y, sobre todo, no fomentar la prensa amarillista. Con eso creo que nos ayudarían bastante.

FSJ: ¿Qué tipo de narrativas y representaciones de la persona con adicciones debe ser privilegiada en los medios para evitar la discriminación de los consumidores de droga mientras se toleran otras adicciones como el cigarrillo, etc?

PC: Aquí estamos frente al problema de la tolerancia social frente a las adicciones con sustancias legales. De todas manera mi posición es no patologizar la vida cotidiana por eso no comparto que se encasille todo dentro de las adicciones, como por ejemplo el gimnasio, café, la tecnología etc.

Con patologizar la vida cotidiana me refiero a que no se puede llamar a todo enfermedad o calificarlo de esa manera, como hace el DSM (El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (en inglés, Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorder).

FSJ: ¿Se puede evitar el uso de categorías estrictas al referirse a las personas con enfermedades mentales y adicciones?

PC: Es muy cierto que las palabras tienen una carga simbólica muy fuerte.

En Argentina algunos profesionales de la salud mental hablamos de “padecimiento mental”.

Creo que es un término correcto y no habla de enfermedad necesariamente. Con respecto a las adicciones  hay un cambio en el lenguaje y en el enfoque por eso decimos personas con consumo problemáticos, consumo social y personas con adicciones.

FSJ: ¿Qué has aprendido de las personas con enfermedades mentales y adicciones?

PC: Me muestran en el espejo lo que quizás algún día me puede pasar a mi o algún ser querido. Además de mucha gratitud cuando se sienten acompañadas en su proceso de recuperación.

Nota 1:  Las drogas legales son todas aquellas que no están penadas por la ley por ejemplo el cigarrillo, el alcohol, los psico-fármacos y otras que tienen que ver con prácticas con riesgo adictivas, el juego y la tecnología, por ejemplo.

En cuanto a las drogas ilegales Argentina cuenta con la Ley 23737 sobre tenencia y tráfico de estupefacientes donde se incluyen las drogas penadas. Este listado se actualiza y se van agregando nuevas drogas que surgen en el mercado e ingresan a nuestro país.

Nota 2: La pasta base de cocaína también llamada “paco” es un producto intermediario en la producción de clorhidrato de cocaína que se obtiene al disolver residuos en líquido y tratar la solución con queroseno o gasoil, para luego mezclarlo con sustancias alcalinas o ácidos como el sulfúrico. Se trata de un polvo blanco amarillento, de consistencia pastosa y olor penetrante. Apenas consumido produce euforia y tiene un efecto muy intenso que dura entre 5 y 10 minutos. Esto genera una rápida dependencia y un gran aumento de la frecuencia de su uso, llevando a las personas a consumir decenas de dosis diarias.

 

Violencia mediática y su impacto en la salud mental

 

Entrevista a Fernando Valadez Pérez médico, psiquiatra, psicoanalista, y dramaturgo mexicano. Miembro fundador del Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad www.contralatortura.org.mx.

Además es miembro vitalicio de la Asociación Mexicana de Psicoterapia Analítica de Grupo www.ampag.edu.mx

FSJ: ¿Qué impacto tienen el periodismo “necrofílico” en la salud mental de los mexicanos? Me refiero a ese cubrimiento estadístico, morboso, sensacionalista de medios impresos, televisivos, radiales y digitales.

FV: Generan en el lector, espectador, radioescucha, televidente: terror, miedo, ansiedad. Despiertan fantasías de que en cualquier momento se puede ser víctima. Provocan inmovilidad, desesperanza, hay un proceso de identificación con las víctimas, dolor psíquico, hay sensación de amenaza permanente.

FSJ: ¿Qué impacto tienen estos contenidos periodísticos en la salud mental individual y colectiva de personas supervivientes de violencia?

FV: Puede haber situaciones de re-traumatización, si la persona no está en tratamiento, o si no sabe cómo opera el gobierno los medios en su táctica de guerra psicológica. Las mujeres, ya con mayor vulnerabilidad, pueden incrementar su miedo y ansiedad de ser atacadas sexualmente o ser víctimas de feminicidio.

FSJ: En Colombia, un psicólogo e investigador manifestaba que la sobre-exposición a la violencia mediática generaba un cansancio en la audiencia y contrario a lo que se esperaba menos empatía con respecto a las víctimas. ¿Qué ocurre en México?

FV: Igual. Es uno de los efectos de la saturación y de acostumbrarse los cuales generan indiferencia hacia las víctimas, ya que los medios generalmente criminalizan a las víctimas y tratan de impulsar discursos: “por algo sería”, “tal vez se lo merecían” “¿Quién sabe en que estarían metidos”

FSJ: ¿El cubrimiento mediático de la violencia mexicana que apela a las estadísticas, titulares amarillistas, textos plagados de categorías tales como “monstruo” ´”víctima” “victimario”, y fotos exhibiendo muertos, sangre generan empatía, repulsión o miedo en quien los ve? ¿Es tortura psicológica?

FV:

FSJ: ¿Qué recomendaciones tiene para las personas expuestas constantemente a informaciones violentas sobre México y/o Colombia a través de los medios de comunicación y las redes sociales?

FV:

FSJ: ¿Qué  hacer para protegerse del impacto que los contenidos mediáticos tienen en la salud mental?

FV: Dosificar el uso de las redes sociales y la exposición a medios es una de las recomendaciones que hace Fernando hace recomendaciones para las personas del común y para activistas. Escúchenlo aquí.

 

 

 

Corte Constitucional: aplicación de vacuna contra el VPH requiere consentimiento informado

Sentencia T-365 de la Corte Constitucional  determinó que se requiere el consentimiento informado como condición previa para la administración de la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH).

Estableció que la vacuna no es obligatoria para las personas destinatarias de la misma según disposición legal:

“Para esta Sala de Revisión es claro que el Estado, en cabeza del Ministerio de Salud y Protección Social, o de cualquier otra institución, no puede obligar a la población colombiana a vacunarse contra el virus del papiloma humano, por cuanto la facultad del paciente de tomar decisiones relativas a su salud ha sido considerada un derecho de carácter fundamental por la jurisprudencia constitucional, como concreción del principio constitucional de pluralismo ] (artículos 1 y 7 de la Carta Política) y de los derechos fundamentales a la dignidad humana  (artículo 1 ídem), al libre desarrollo de la personalidad (artículo 16 de la Constitución) –cláusula general de libertad del ordenamiento jurídico colombiano  -, a la integridad personal  (artículo 12 ídem) y a la salud (artículo 49 de la Constitución).

En efecto, si uno de los contenidos protegidos por el principio de la dignidad humana es la autonomía, entendida como la “ posibilidad de diseñar un plan vital y de determinarse según sus características (vivir como quiera) ”, que corresponde a su vez con el ámbito protegido por el derecho al libre desarrollo de la personalidad , resulta lógico que, en lo que toca con los procedimientos médicos, incluso preventivos, el paciente tenga la facultad de asumirlos o declinarlos, de acuerdo con ese modelo de vida que ha construido por conducto de sus propias convicciones. Específicamente, ha determinado esta Corporación que “ del principio general de libertad emana el derecho específico de la autonomía del paciente que le permite tomar decisiones relativas a su salud”.

En cumplimiento de sus funciones constitucionales, la Sala Octava de Revisión de la Corte Constitucional al revisar el fallo de esta acción de tutela presentada por la madre de una menor,  la cual relacionaba la enfermedad de su hija con la aplicación de la vacuna contra el virus del papiloma humano, reconoció que no se pudo comprobar la causalidad entre la vacuna y la enfermedad de la menor.

Pero además decidió no suspender la aplicación de la vacuna por las siguientes razones:

La Corte señala que no se suspende  la aplicación de la vacuna por las siguientes razones:   (i). Está encaminada a prevenir el cáncer de cuello uterino como política pública válida ejecutada por el Gobierno Nacional; (ii) Su aplicación representa beneficios para las mujeres colombianas al evitar el menoscabo de su salud; iii. Las principales organizaciones internacionales y nacionales que sirven de referencia aprueban la seguridad, calidad y eficacia de administración de la vacuna contra el VPH; (iv). En el caso concreto no fue posible demostrar -con grado de certeza científica- que la aplicación de la vacuna sea la causa de las enfermedades que padece la menor y (v). Es improcedente la suspensión la vacuna en un juicio que solo produce efectos para las partes y que por regla general, no está llamado a afectar a la generalidad de la población.

La Corte resolvió, entre otros aspectos relacionados con el caso particular como amparar el derecho a la salud de la menor en lo que se refiere al derecho al diagnóstico y la atención integral, lo siguiente:

La vacuna no es de obligatoria para las personas que son destinatarias de la misma:

Advertir al Ministerio de Salud y Protección Social que la vacuna contra el Virus de Papiloma Humano no puede imponerse contra la voluntad de las personas que por disposición legal son destinatarias de la misma. En tal virtud, existe la necesidad de obtener su consentimiento informado, como condición previa para administrar la vacuna, indicándose los efectos adversos en la salud humana.

El Ministerio de Salud y Protección Social debe elaborar un informe en el cual identifique las personas que requieran atención del sistema de seguridad social por posibles afectaciones derivadas de la vacuna:

Exhortar  al Ministerio de Salud y Protección Social para que elabore un informe en el que se identifique el número de personas que habiendo sido destinatarias de la aplicación de la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano, requieran atención por parte del sistema de seguridad social en salud por causas atribuibles a posibles afectaciones derivadas de dicha vacuna. El informe deberá establecer un plan de acción que garantice el acceso integral y continuo al sistema de seguridad social en salud de las personas presuntamente afectadas, así como un seguimiento de cada caso.

Y finalmente señaló que el Ministerio debe continuar con el seguimiento a  los conceptos técnicos y científicos sobre la vacuna:

Exhortar al Ministerio de Salud y Protección Social para que continúe con las labores de seguimiento y valoración periódica sobre los conceptos técnicos y científicos que a nivel nacional e internacional analizan la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano. Además, deberá impulsar campañas masivas de comunicación y educación pública sobre el particular.

Referencia: Expediente No. T- 5.190.041

Acción de tutela presentada por Edith Perdomo Londoño, quien actúa en representación de su hija Aura Cristina Campo Perdomo, y Alba Lucia Murillo Maya, en calidad de agente oficiosa de los demás niños, niñas, adolescentes y mujeres jóvenes presuntamente afectados por los efectos secundarios causados por la vacuna del Virus del Papiloma Humano -VPH-, contra el Ministerio de Salud y Protección Social, el Servicio Occidental de Salud S.A – S.O.S – E.P.S, las demás E.P.S involucradas y el SISBEN.

Magistrado Ponente:  Alberto Rojas Ríos

Bogotá, D.C., 2 de junio de 2017

Descargar la sentencia T-365-17 Papiloma

 

Foro: Aplicación de los resultados de desarrollo de políticas públicas

 

 

El próximo miércoles 25 de octubre desde las 8 la mañana a 2 de la tarde se llevará a cabo en la Academia Nacional de Medicina el foro: Aplicación de los resultados de desarrollo de políticas públicas.

El evento organizado por la comisión de investigaciones, doctora Beatriz Suárez, de la academia tratará sobre los siguientes temas: el sistema nacional de ciencia y tecnología y la aplicación de los resultados de la investigación en la toma de decisiones y desarrollo de políticas públicas.

Además, ¿Cómo génerar políticas públicas a partir de la evidencia en América Latina?, el aumento de las enfermedades alérgicas y su impacto en la salud pública, de la globalización a la pauperización, entre otros.

Inscripciones: [email protected]

 

La enfermería ha sido declarada líder en atención primaria en salud

Existe evidencia de los aportes que nuestra profesión ha realizado para alcanzar la equidad 

Por: Fernanda Sánchez Jaramillo

Dora Lucía Gaviria estudió enfermería en la Universidad de Antioquia, en Medellín. Ingresó en esta facultad inspirada por su madre quien como voluntaria en el Hospital de Rionegro ayudaba a las personas en los momentos de dolor y sufrimiento.

Se graduó hace 28 años y ha trabajado todo el tiempo en municipios como Caldas, Sabaneta, de Antioquia, y en los últimos se ha desempeñado como docente de la Universidad de Antioquia.

¿Por qué eligió esta profesión? La enfermería le permite el trabajo con personas, familias y comunidades, en equipos interdisciplinarios de salud y de los sectores del desarrollo social.

Entre tanto, su rol como docente le ha posibilitado llegar a municipios, barrios y lugares donde la enfermería tiene una gran responsabilidad social y ética.

Dora se especializó en salud colectiva y epidemiología. “Es un campo de práctica y conocimiento que permite la comprensión del proceso salud-enfermedad en el contexto histórico social y cultural que lo está determinando”, explica.

La enfermería comunitaria contribuye a la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad, el cuidado y rehabilitación con las personas, familias y comunidades en los escenarios cotidianos donde viven.

“Para mí, es un proceso de interacción, de apoyo y ayuda que mitiga los padecimientos del ser humano y genera vínculos efectivos por la salud y la vida”, dice Dora.

Al preguntarle a Dora por qué cree que el rol de la enfermera y el enfermero, está un poco relegado con respecto a la posición del médico ella responde:

“La enfermería en Colombia, ha tenido desarrollos desde la formación y práctica pero aún nos falta una mayor legitimidad social para visibilizar el valor del cuidado de enfermería y sus avances científicos y técnicos que favorecen la calidad de vida, afirma Dora.

La ley 266 de 1996, que regula la profesión en enfermería así como la Ley 911 que establece el código deontológico, fundamenta desde lo legal y jurídico, la enfermería como una profesión autónoma y liberal y no solo como una profesión supeditada al saber de otra disciplina.

“Considero que nos falta liderazgo al colectivo de enfermería para posicionar el cuidado en la sociedad, incidencia política para la toma de decisiones en las instancias del sector salud, e investigación que nos permita seguir avanzando en los aportes que como disciplina, podemos hacer a la sociedad”, agrega.

Esta profesional de la enfermería considera que en la actualidad la enfermería cumple un papel muy importante pues contribuye al logro de los objetivos de desarrollo sostenible, y está en su agenda.

La enfermería, a través del trabajo colaborativo, puede ayudar a erradicar la pobreza, disminuir el número de muertes y enfermedades evitables y aportar desde el cuidado a una mejor calidad de vida para el bienestar de las personas, las familias y las comunidades, en condiciones de equidad.

En el contexto colombiano, la enfermería profesional promueve la vida y la salud, ayuda a mejorar los procesos de convivencia que generan procesos de reflexión, y de resistencia, frente a cada acto violento que se ha banalizado en nuestro país.

“La enfermería ha sido declarada líder en Atención Primaria en Salud y existe evidencia de los aportes que nuestra profesión ha realizado para alcanzar la equidad, el acceso y la cobertura universal en salud en las zonas rurales del país, pues la enfermería garantiza la continuidad como principio del cuidado”, señala orgullosa.

Entre los aportes que ha hecho su profesión en atención primaria menciona: históricamente el trabajo con las comunidades para lograr prácticas saludables, la capacitación de los promotores rurales de salud, el impacto en la determinación social de la salud, los procesos de participación para el logro de los derechos en salud de personas, familias y comunidades y la educación para la salud, entre otros.

“En Antioquia, como política pública la Facultad de enfermería lideró un proyecto de cooperación con la secretaria de salud con la creación e implementación del modelo de APS basado en el cuidado con las familias y liderado por enfermeras en los 125 municipios del departamento.

“Este trabajo evidenció aportes en las zonas rurales de un trabajo colaborativo y solidario por la equidad con impacto en indicadores de morbilidad y mortalidad, inducción a la demanda de programas de prevención de la enfermedad y promoción de la salud.”, relata.

En cuanto al lugar que puede ocupar esta profesión en la promoción de la salud integral, física y mental, Dora considera que la enfermería ayuda a mantener la salud, previene enfermedades y mitiga el dolor y el sufrimiento, cuando la persona está enferma, y puede acompañar en procesos de muerte.

Con respecto a un país que líder y modelo en enfermería menciona a Estados Unidos pues ha sido allí esta profesión ha construido modelos y teorías, que permiten más liderazgo e impacto en los indicadores de salud con autonomía en la toma de decisiones para la gestión de programas como el de enfermedades crónicas y proyectos de salud pública.

Además, por la formación avanzada de estos profesionales y la creación de institutos -liderados por enfermeras- que han demostrado ser más eficientes y efectivos para las personas, las familias y los sistemas de salud.

Entre tanto, en nuestro país la educación de los profesionales de enfermería tiene algunos retos por superar son el fortalecimiento de las capacidades desde el ser, el saber y saber hacer.

“Para mí la enfermería debe fortalecer todo lo relacionado con la ética del cuidado, el cuidado de enfermería para la salud mental, la gestión de políticas públicas, el cuidado con las personas adultas mayores con enfermedades crónicas y con problemas neurológicos, el cuidado de enfermería con las personas en situación de discapacidad, en forma permanente integrar la evidencia en la práctica y fortalecer la incidencia política en las instancias decisorias en salud.”

Finalmente para Dora, la enfermería es ciencia y arte. “Es ciencia porque ha acumulado el legado histórico de la constitución de una disciplina con conceptos universales y con un método establecido para la práctica basado en los principios científicos de la ciencia, que le permiten valorar, diagnosticar, planear, ejecutar y evaluar el cuidado en un contexto determinado.

Pero también es arte al nacer de la capacidad humana para establecer relaciones de empatía y de comprensión por el otro, las cuales expresan mediante acciones de cuidado que develan la creatividad e innovación, en especial en un país como el nuestro donde no abundan los recursos.

“Al cuidar al ser humano, hay un verdadero re-conocimiento del otro, para que en momentos de enfermedad pueda re-establecer su autonomía e independencia en el logro de sus actividades cotidianas, pero también promueve procesos protectores para mantener la salud, campo que requiere de actividades y didácticas creativas para lograr un mayor impacto y logro de objetivos”, enfatiza.

 

 

Carta global de salud pública

La federación internacional de asociaciones de salud pública presentó esta carta global que contiene los lineamientos más importantes en esta área.

Esta carta global para la Salud Pública (GCPH, en sus siglas en inglés) es el principal resultado de su plan de colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para adaptar la salud pública actual a su contexto global y teniendo en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Esta carta es el resultado del trabajo con cientos de organizaciones de todo el mundo sobre este crítico tema y reúne  los modelos existentes.

Consultar la carta: CARTAGLOBALPARALASALUDPÚBLICA

 

 

VII Congreso Internacional de Investigación en salud

 

En la Universidad de Pamplona (Norte de Santander) se llevará a cabo los días 16 y 17 de noviembre el VII Congreso de Investigación en Salud.

La temática central es Salud, Posconflicto y Frontera. Y las sublíneas de investigación son: determinantes de la salud en la frontera, política, territorio y frontera, atención primaria:acciones comunitarias e intersectoriales y atención primaria, familia y posconflicto.

El congreso está dirigido a: la comunidad académica, organizaciones de desmovilizados, observatorio de la frontera colombo-venezolana, comunicadores sociales y secretariado y víctimas de la Región nororiental.

 

 

“Narratives that are stereotypes and generalizations are often degrading and hurtful to people”, Paul Browde

Paul Browde is an Encounter Centred Couples’ Guide and a storyteller. He attended medical school at the University of the Witwatersrand in South Africa and trained as an actor at the Drama Studio London. He completed residency training in psychiatry at the Albert Einstein College of Medicine in New York and has run his own narratively informed psychiatric practice in Manhattan for the past twenty years. He leads workshops for couples, teaching them how to communicate from a place of connection*.

FSJ: How do you define narrative therapy?

PB: Narrative therapy is grounded in the understanding that the story you tell about your life doesn’t only describe your life; it shapes it. If you tell the story of how difficult life is, of how hard it is that may mean that you can’t see the places where life is fulfilling and good. A Narrative therapist helps people to find the story they tell about their lives and to re-author stories with preferred narratives.

Some narratives are inherited from the dominant culture, and a narrative therapist will help a person recognize these inherited stories, to stand up to them and challenges them and find new preferred narratives to shape their lives. Narratives that are stereotypes and generalizations are often degrading and hurtful to people. As a gay person one doesn’t have to look far, both to the outside world and within oneself to find narratives that shape life in a demeaning way. Examples include: Gay people can’t sustain relationships. Gay people are abnormal.

Narratives of sickness or sin are disempowering stories to shape a life. Gay people are important members of society with specific knowledge and gifts would be a preferred alternate narrative.

FSJ: When and why did you decide to use narrative therapy in your work?

PB: I was trained in psychiatry, which taught me the idea, that there is a normal person and there are sick people who deviate from the norm. During my training I heard a lecture by Michael White, one of the co-creators of the field of narrative therapy. Hearing a description of psychotherapy that saw people as able and experts in their own lives was very liberating for me. I trained further in the fields and have continued to bring a narrative ethic to all my work.

FSJ: How can practice narrative therapy?

PB: Any doctor can practice honoring peoples’ stories, and listening for hidden preferred narratives.

FSJ: What is at the center of narrative therapy?

PB: At the center are a few concepts that shape my thinking.  1) People are shaped by their stories. 2) The person is never the problem. The problem is the problem. 3) People are multi-motived and multi storied. For me, narrative therapy ties in well with Internal Family Systems, which says that people are made up of many parts. There is not one essential self.

4) Listening shapes telling. How you listen, shapes how others tell their story. Listening has a shape.

FSJ: Is narrative therapy a tool for diverse communities? Could any practitioner at any given culture tailor it according to its needs?

PB: Yes. It’s is an approach, a sensibility an ethical framework. Really it is a way of seeing the world in which all people are valued, all stories are welcome and being able to tell many stories about ones life is what makes a life truly rich.

FSJ: How important are narratives and story telling in your family?

PB: I am only second generation South African. My grandparents were Eastern European Jews. I think there was a rich heritage of oral history and story telling that was passed down to me. South Africa is a very culturally diverse country with a rich storytelling tradition. I am so lucky to have been born there.

FSJ: What were individuals and couples reactions once you started practicing narrative therapy?
PB: People find freedom in being treated with respect and having their life story valued and appreciated no matter the content. I think people are so tired of feeling that they are a problem. Narrative therapy honors people and helps them to identify the problems in their lives and to approach these problems with their own wisdom. This had been very empowering.

FSJ: Which is the response from your students at Columbia University?
PB: Many students have loved the course we teach in the narrative medicine program. Narrative medicine is a new field that uses the study of literature and appreciation of reading and writing to teach health care providers to relate better to their patients. Students are excited and feel a sense of freedom in learning these methods.

*http://sps.columbia.edu/narrative-medicine/faculty/paul-browde

Soberanía alimentaria y salud mental comunitaria

Por: Fernanda Sánchez Jaramillo

Fotos: Laura Antonia Coral y Beatriz Elena Arias L. (Argelia, Antioquia).

 

Durante los años 2014 y 2015, la enfermera, PhD en Salud mental comunitaria, profesora de la Universidad de Antioquia, Beatriz Elena Arias López lideró un equipo de expertos y representantes de la Asociación Campesina de Antioquia (ACA) y llevaron a cabo una investigación en el municipio de Argelia (Antioquia) acerca de la relación entre la soberanía alimentaria y la salud mental comunitaria de sus habitantes.

¿Por qué quisieron explorar esta relación? Antes Beatriz había trabajado durante tres años preguntándose si era posible hablar de salud mental en el contexto de guerra de Colombia, no desde el trauma, si no desde la perspectiva cotidiana sobre cómo se instaló la violencia en el territorio y su impacto en la salud mental.

En esa investigación denominada Violencia, Resistencia y Subjetividad: Destejer y tejer la salud mental en San Francisco Antioquia entre los años 2010 y 2013, la pregunta por la salud mental colectiva sugirió como respuestas más relevantes las resistencias campesinas y su relación con el elemento de sentido vital colectivo, que es la posibilidad de producir su comida y cuidar sus territorios.

Ese es el antecedente de este trabajo en Argelia sobre los impactos de la guerra en la comunidad y su relación con el territorio y la producción de alimentos.

La salud mental como concepto, aclara Beatriz, es construido desde saberes especializados, pero este se expresa en las prácticas sociales: “No es que yo llegue a una comunidad y diga: vi la salud mental, si no que uso ese concepto como unas gafas para analizar algunas prácticas en la vida cotidiana. ”

Para llevar a cabo este trabajo en Argelia, las investigadoras se alejaron del modelo biomédico y su concepción de la salud mental y, en cambio, tuvieron en cuenta estas tres perspectivas:

*El enfoque psicosocial, que sin homologarse completamente con la salud mental, permite tener una mirada fundamentada en derechos y en reconocimiento de la singularidad de las experiencias de sufrimiento.

*Antropología Médica, con sus aportes en categorías comprensivas como las de sufrimiento social.

* Salud Colectiva Latinoamericana, con su mirada sobre los procesos de determinación social del proceso salud-enfermedad- atención- cuidado-muerte; además, de posicionar el lugar del sujeto en tensión con las estructuras, con su papel activo en la construcción y producción de la historia.

Estas tres perspectivas han desarrollado un concepto de salud mental amplio y complejo, más allá de los conceptos institucionalizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) o aquellos derivados de la concepción bio-médica, más centrados en la enfermedad.

Teniendo en cuenta que el concepto de salud mental es académico, no nombrado por las personas, tomaron elementos de esas tres perspectivas para su trabajo en salud mental en Argelia (Antioquia).

De la antropología médica tomaron por ejemplo conceptos como el sufrimiento que se refiere a una condición existencial de las personas no una patología.

Esos sentimientos de incertidumbre y desesperanza, explica Beatriz, acuñados por los autores de esta corriente de pensamiento, permiten comprender mejor la situación de las comunidades campesinas.

¿Por qué? Porque la principal fuente de sufrimiento, la guerra, quebró el sentido de la vida campesina la cual gira alrededor de la producción del alimento.

“La producción del alimento ocupa un lugar central, no solo por su importancia nutricional, sino por su valor como eje político, que permite las relaciones entre las comunidades y les permite mantenerse vivos, porque les brinda autonomía y decisión”, añade Beatriz.

El alimento ocupa un lugar crítico para las comunidades campesinas, promueve un sentido colectivo, comunitario, una posibilidad asociativa y nuevas formas de entender la salud mental.

Dota de sentido la vida campesina: ser campesino es cultivar alimentos, es ser productor y ser consumidor, no solo habitar el campo. De esta manera empieza a tejerse el concepto de salud.

Desde el trabajo realizado en San Francisco (Antioquia) en el año 2013 observaron que la guerra había quebrado lo campesino, lo comunitario y el territorio como espacio afectivo y de producción.

La guerra rompió su capacidad de ser productores de su alimento para la subsistencia, pues el desplazado no podía sembrar el campo, su terruño.

Pero cuando pudieron retorna, indica Beatriz, retomaron las actividades que le dan sentido a sus vidas tales como reconstruir sus espacios cotidianos, acercarse a los vecinos y retejer la confianza con los otros, con el mundo que habitan, esto fortalece la salud mental.

“Este es el campo por excelencia para entender cómo se producen los vínculos sociales, entendiendo la salud mental como la manera en que se construyen los vínculos con otros”, explica Beatriz.

Ese vínculo social se quebró el aislamiento, desplazamiento, la desconfianza, por la guerra entre prójimos, Entre Prójimos es el título del libro de Kimberly Theidon sobre el conflicto armado en Perú.

La guerra ocasiona que la gente no pueda vivir junta en el espacio donde se producía el alimento, ya no podían ni sembrar ni trabajar juntos. Después de ese quebrantamiento las personas empiezan a pensar cómo podemos producir juntos, desean volver a producir alimentos y volver a darle sentido a la vida.

“La salud mental se puede precarizar allí donde el territorio es amenazado por proyectos mineros, agroindustriales o hidroeléctricos porque no es el sentido de vida de las comunidades. Esto precariza las relaciones, los vínculos de trabajo porque en el campo se produce lo que da sentido a la vida” señala Arias.

La pregunta por la salud mental colectiva en dicho estudio sugirió como las respuestas más relevantes las resistencias campesinas y su relación con el elemento de sentido vital colectivo, que es la posibilidad de producir su comida y cuidar sus territorios.

El término salud mental es nombrado -sobre todo mujeres que vivieron en conflicto armado- como la paz, vivir tranquilos en sus espacios con sus vecinos, el apoyo entre pares, las formas de relacionarse con las comunidades, vecinos y sus familias. También como espacio de armonía y tranquilidad con los otros.

La investigación se llevó a cabo en cuatro veredas del municipio de Argelia gracias a la colaboración de la Asociación Campesina de Antioquia (ACA) y a 10 mujeres que participaron activamente en la producción de los datos de la investigación

En las reuniones se conversaba  sobre la soberanía alimentaria y la salud mental, los alimentos que generan soberanía en los territorios, por ejemplo la caña de azúcar, la panela y los cultivos de pan coger.

Se llevaron a cabo visitas domiciliarias para hablar con mujeres mayores sobre las huertas caseras, la producción de alimentos más cercanos a las viviendas y las formas de prepararlos.

Se indagó por los saberes que circulan de forma anónima y silenciosa, sobre medicina tradicional, cuidados locales de su salud, preparados que usan en sus cultivos y prácticas de producción orgánicas.

En el desarrollo de esta investigación se recogieron saberes locales, que se convierten en saberes vitales pues permiten tejer relaciones propias y generar procesos sostenibles para su existencia como comunidad. Como parte de esta experiencia se organizaron un festival gastronómico, un vivero y se hizo un inventario de semillas criollas-nativas.

La construcción del vivero permitió tener plántulas y disponer siempre del alimento. El archivo de plantas sirve para mantener viva su historia y disponer de las recetas de sus ancestros.

En el transcurso del proceso –sostiene Beatriz- se dio una terapéutica comunitaria entendida en un sentido de colaboración, de trabajo campesino que empieza a sanar las huellas que dejó la guerra, a superar las distancias, a sanar desconfianzas y temores.

Cuando se generaron proyectos como la feria campesina, el vivero, o cualquier otro emprendimiento de la comunidad se piensa en volver a producir alimentos juntos, usando sus saberes.

“Eso reteje los lazos y los vínculos rotos, en ese sentido se convierte en terapéutica así ellos no le den ese nombre. Se retejen los lazos rotos por la guerra, el sentimiento se transforma en esperanza de vida, ganas de seguir para adelante, se comprende que la vida es con otro, que no es adversario”, enfatiza Beatriz.

Si el lugar de la salud mental es el lugar de los vínculos y relaciones, insiste Beatriz, esas actividades que crean nuevos lazos fomentan la confianza para volver a vivir juntos y se convierte en terapia fundamental porque surge de las comunidades mismas, con sus propios recursos.

“Es una terapéutica endógena que para las formas más convencionales de entender la salud mental tal vez no tenga mucho sentido, pero la salud mental se fortalece al recobrar el sentido de la vida tan quebrado.

“Por eso, seguir pensando que la soberanía alimentaria, que le da la posibilidad de tomar decisiones y generar autonomía son formas mas favorables al fortalecimiento de la salud mental y no otras que generan dependencia de un saber determinado”, añade Beatriz Arias.

Ana Joaquina Galeano Cardona fue una de los co-investigadoras del proyecto. Ella es una mujer campesina de Argelia (Antioquia). Ella se encargó de visitar a personas adultas mayores en las veredas.

Durante las charlas les preguntó acerca del alimento, especialmente sobre cómo lo cultivaban antes, y a partir de los relatos como respuestas a sus preguntas fueron construyendo una memoria colectiva.

FSJ: ¿Antes del proyecto, conocía el concepto de salud mental?

AJG: No tenía ni idea de qué se trataba, no lo había escuchado mentar. Pero ahora sí porque nos explicaron muy bien qué significaba y a través de un taller todos construimos ese concepto.

FSJ: ¿Cómo relaciona la comunidad campesina soberanía alimentaria con salud mental?

AJG: Los que producen los alimentos, deciden qué consumen, en qué cantidad y los producen de manera limpia, tienen una alimentación sana y soberanía alimentaria. Todo esto va de la mano con la salud mental que es poder estar tranquilos y poder trabajar en el campo.

Si tenemos dónde producir, qué consumir y nadie nos está imponiendo nada podemos estar tranquilos donde habitamos y tener una buena salud, que es lo más importante.

FSJ: ¿Por qué prefieren el término soberanía alimentaria y no seguridad alimentaria?

AJG: Soberanía alimentaria para nosotros, es poder decidir qué y cómo producimos, es tener nuestra propia autonomía de lo que consumimos. Seguridad alimentaria, es un término nada más, pues el gobierno dice garantizar la alimentación porque están los supermercados llenos, pero no sabemos de donde viene este alimento, quién lo produce; además, tiene agro-tóxicos que causan problemas en la salud.

FSJ: ¿Qué impacto tiene la soberanía alimentaria en la comunidad?

AJG: Es positivo porque si vivimos en el campo y sembramos estamos fomentando la agricultura; además, tenemos autonomía. Nos sentimos bien porque estamos construyendo una economía propia.

*** Al preguntarle a Beatriz Arias si existe alguna investigación anterior sobre el tema de soberanía alimentaria y salud mental en Colombia respondió que no conoce ninguna y aclaró: “Las exploraciones por la soberanía alimentaria han tocado otras aristas, muy relacionadas con la salud mental, pero no nombradas propiamente como tal. Lo mas cercano al campo de la salud es lo relacionado con lo nutricional”.

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